miércoles, 1 de junio de 2016

¿Dios?

Nadie escapa al soliloquio de una larga noche de insomnio, ni al "ruidoso" silencio que inunda esas horas, que más que horas, en esos momentos,  parecen días y que, a algunos, les atormentan cual si fueran semanas, meses o años, quizá. Si es mi propia voz con la que converso, debe ser mi espíritu de donde emergen las palabras;  la angustia a partir de la cual, se entrelazan;  el silencio, testigo de esas oraciones entretejidas. Me pregunto:¿Dios existe? Al respecto, dice un el poeta Antonio Machado: "El que habla sólo... ¿espera hablar a Dios un día?"¡Vaya, parece que la vida  permite ensayos entonces! Hundidos en el mundanal bullicio nos encontramos, cuando en vigilia permanecemos y al anochecer, cubiertos de la penumbra, el silencio intenta abrazarnos, pero nos resistimos:  las palabras devienen, se van, lloran, ríen, se revuelcan, juegan, se enfadan, se alegran, se odian, las odias, las amas...las dices, las escuchas , las contestas, las ignoras...las amas, las odias. Así, las horas transcurren:  la luna testigo, la noche el hastío....el sueño, el anhelo; la Soledad el estrujo, la conciencia,  el verdugo; ¿y Dios? la duda. Yo, la efímera certeza...el Día, nuestro escenario en el teatro y el drama de nuestra Vida, mi historia, el guión, Otras noches, otros días, ¡la Comedia¡. Kh.